Implantes dentales Madrid/Injertos óseos en implantes sin cirugía

Casos especiales

Injertos óseos

Cuando hay escasez de hueso o nos encontramos con que el espacio residual que deja una raíz de un diente es muy grande, colocamos tejido óseo. De esta manera, aumentamos el grosor del hueso o impedimos que las paredes se colapsen; así se hace posible que tengamos suficiente grosor de hueso cuando coloquemos un implante.

Esta indicación es particularmente útil en aquellas situaciones en que los requerimientos estéticos son grandes: al colocar hueso, impedimos que la encía se colapse y el contorno gingival será similar al natural.

El hueso que colocamos puede ser el del propio paciente o el ofrecido por casas comerciales.

En la consulta hemos desarrollado unas técnicas basadas en el uso de fresas recuperadoras de hueso y de protocolos específicos que nos permiten obtener considerables cantidades de hueso del propio paciente, sin traumas ni cirugías añadidas. La idea es sencilla: el tejido óseo que hay que eliminar para hacer espacio al implante mediante fresas lo recuperamos y lo colocamos en los sitios donde es necesario.

Otras veces nos veremos obligados a obtener hueso de otras localizaciones. En estos casos estudiamos la mejor alternativa como fuente de tejido óseo.

En otras ocasiones, no se puede recuperar hueso del propio paciente y entonces recurrimos a fuentes heterólogas. El hueso que usamos es de toda garantía y no presenta problemas. El hueso utilizado es el de la marca Bioss.

Obtención de hueso del propio paciente en el transcurso de la colocación de unos implantes.

Un implante está ya colocado y se está realizando el fresado para el segundo implante. Con una fresa recuperada de hueso y siguiendo protocolos específicos en cuanto a la velocidad, torque e irrigación, se va "guardando" el hueso retirado en las espiras de la propia fresa. Detalle de la fresa reteniendo el hueso que se utilizará para rrellenar espacios carentes.

Extracción de incisivos inferiores y relleno con hueso heterólogo

En la imagen se observa como, debido a la "piorrea" el paciente había perdido todo el hueso que rodeaba por su pared vestibular a los incisivos inferiores.
Se rellenó el espacio con hueso Bioss. Y se sutura la herida.
Fotografía tomada a la semana antes de retirar los puntos. Después de retirar los puntos, se observa una sustancia blanca que es la fibrina que recubre el injerto.
Pasado un mes: se ve como la cicatriz está sanando por segunda intención y la mucosa va cerrando el espacio entre los dos bordes.

Mostramos con una imagen de escaner el volumen conseguido gracias al injerto óseo.

Estado en que quedó la cresta ósea después de extraer los 4 incisivos superiores por fractura con infección. Se observa el tejido de injerto (en este caso unido al gel de factores de crecimiento) y mantenido con los puntos. Situación de la región al cabo de un mes. Todavía falta por madurar la encía pero se ve como se ha mantenido el volumen vestibular de la encía.

Imágenes tomográficas y tridimensional de la zona. Señalamos con flechas rojas la zona donde hay injerto óseo: mayor densidad radiológica. Si no se hubiera hecho el injerto, se ve que la pérdida ósea hubiera impedido colocar los implantes o si se hubieran puesto quedarían con un grave déficit estético.

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