Cuando hay escasez de hueso o nos encontramos con que el espacio residual que deja una raíz de un diente es muy grande, colocamos tejido óseo. De esta manera, aumentamos el grosor del hueso o impedimos que las paredes se colapsen; así se hace posible que tengamos suficiente grosor de hueso cuando coloquemos un implante.
Esta indicación es particularmente útil en aquellas situaciones en que los requerimientos estéticos son grandes: al colocar hueso, impedimos que la encía se colapse y el contorno gingival será similar al natural.
El hueso que colocamos puede ser el del propio paciente o el ofrecido por casas comerciales.
En la consulta hemos desarrollado unas técnicas basadas en el uso de fresas recuperadoras de hueso y de protocolos específicos que nos permiten obtener considerables cantidades de hueso del propio paciente, sin traumas ni cirugías añadidas. La idea es sencilla: el tejido óseo que hay que eliminar para hacer espacio al implante mediante fresas lo recuperamos y lo colocamos en los sitios donde es necesario.
Otras veces nos veremos obligados a obtener hueso de otras localizaciones. En estos casos estudiamos la mejor alternativa como fuente de tejido óseo.
En otras ocasiones, no se puede recuperar hueso del propio paciente y entonces recurrimos a fuentes heterólogas. El hueso que usamos es de toda garantía y no presenta problemas. El hueso utilizado es el de la marca Bioss.
Obtención de hueso del propio paciente en el transcurso de la colocación de unos implantes.
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| Un implante está ya colocado y se está realizando el fresado para el segundo implante. Con una fresa recuperada de hueso y siguiendo protocolos específicos en cuanto a la velocidad, torque e irrigación, se va "guardando" el hueso retirado en las espiras de la propia fresa. | Detalle de la fresa reteniendo el hueso que se utilizará para rrellenar espacios carentes. |
Extracción de incisivos inferiores y relleno con hueso heterólogo
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| En la imagen se observa como, debido a la "piorrea" el paciente había perdido todo el hueso que rodeaba por su pared vestibular a los incisivos inferiores. | |
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| Se rellenó el espacio con hueso Bioss. | Y se sutura la herida. |
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| Fotografía tomada a la semana antes de retirar los puntos. | Después de retirar los puntos, se observa una sustancia blanca que es la fibrina que recubre el injerto. |
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| Pasado un mes: se ve como la cicatriz está sanando por segunda intención y la mucosa va cerrando el espacio entre los dos bordes. | |
Mostramos con una imagen de escaner el volumen conseguido gracias al injerto óseo.
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| Estado en que quedó la cresta ósea después de extraer los 4 incisivos superiores por fractura con infección. Se observa el tejido de injerto (en este caso unido al gel de factores de crecimiento) y mantenido con los puntos. | Situación de la región al cabo de un mes. Todavía falta por madurar la encía pero se ve como se ha mantenido el volumen vestibular de la encía. |
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Imágenes tomográficas y tridimensional de la zona. Señalamos con flechas rojas la zona donde hay injerto óseo: mayor densidad radiológica. Si no se hubiera hecho el injerto, se ve que la pérdida ósea hubiera impedido colocar los implantes o si se hubieran puesto quedarían con un grave déficit estético. |
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