Caso: Protocolo 2

En algunas situaciones (especialmente en implantes que llevarán un diente con grandes requerimientos estéticos en casos en que hay poco hueso) necesitaremos ayudarnos del diseño previo del diente que se va a colocar para tenerlo en cuenta en la planificación del implante.

Lo habitual son situaciones en que se prevé que habrá gran discordancia entre la orientación que se da al implante y el eje del diente que se va a poner después.

En éste protocolo hacemos la radiografía tridimesnional igual y hacemos un escaneado de la zona.

En el escáner diseñamos el diente y lo fusionamos con la imagen tridimensional radiológica. Con éstos datos: hueso y diente, planificamos el implante con todas sus características, tanto morfológicas como de posición.

escaner bucal
Imágen de la zona tras el escaneado de la boca.
escaner bucal escaner bucal
Diseñamos la muela que irá en el futuro en la zona a tratar.
Y fusionamos las dos imágenes tridimensionales.
escaner bucal

Sobre ésta imagen, de igual manera que se ha explicado en el proceso habitual, se planifica el implante. En éste caso tenemos en cuenta la relación del implante con el diente.

escaner bucal

En nuestro caso, comprobamos cómo el resultado final es muy bueno: la relación diente-implante es exactamente la que buscábamos.

escaner bucal

Como ya hemos comentado anteriormente, la mayor parte de nuestros casos podemos resolverlos sin requerir un escaneado bucal (sin la planificación de la corona final).